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El 11 de agosto fue mi cumpleaños número treinta. A pesar de que ya había hecho un gran festejo junto con mis amigas, tal evento ameritaba que me pusiera el delantal e hiciera cosas ricas.

Se me ocurrió hacer un brownie con curd de maracuyá y una torta helada de chocolate blanco, merengue y frambuesas.

Les dejo las recetas a continuación, ambas de dos grandes chefs, como Dolli Irigoyen y Pamela Villar. Espero que las hagan porque son riquísimas -nada light, pero deliciosas-.

CURD DE MARACUYÁ (Dolli Irigoyen)

125 g manteca

100 g azúcar impalpable

7 yemas

110 ml pulpa de maracuyá*

Batir las yemas con el azúcar hasta que se blanquéen.

Agregar la pulpa de maracuyá. Cocinar a baño María a fuego moderado revolviendo constantemente con una cuchara de madera hasta que la mezcla esté consistente y tome cuerpo. En ningún momento tiene que hervir.

Agregar la manteca fría de a poco para que se vaya incorporando.

Verter la crema en un bowl y cubrir con papel film en contacto.

TORTA HELADA DE CHOCOLATE BLANCO, MERENGUE Y FRAMBUESAS

2 piononos para arrollado

2 discos de merengue

Relleno:

4 cdas azúcar

200 g chocolate blanco

400 g crema de leche

200 g crema de leche

200 g frambuesas congeladas

200 g yogur natural

Baño de chocolate blanco:

150 g chocolate blanco

150 g crema de leche

Frambuesas

Relleno:

Poner los 200g de crema de leche en una olla y llevar a fuego hasta que rompa el primer hervor.

Retirar y verter sobre el chocolate picado. Dejar reposar hasta que se funda. Una vez derretido mezclar y agregar el yogur natural mientras se bate con un batidor de alambre.

Batir los 400g de crema de leche junto con el azúcar a medio punto e incorporarla al chocolate. Mezclar bien y agregar por último las frambuesas.

Baño de chocolate blanco:

Colocar la crema de leche en una olla y llevar a fuego hasta que rompa el primer hervor.

Retirar y verter sobre el chocolate picado. Dejar reposar hasta que se funda.

Una vez derretido mezclar con un batidor de alambre.

Para armar este postre, disponer en un molde, o la bandeja donde lo vayan a servir, el pionono. Humedecerlo con almíbar, untar con la crema y poner el disco de merengue. Sobre este poner más crema de relleno. Luego, disponer otra capa de pionono, volver a humedecer y untar con el resto de la crema.

Llevar al freezer por 2 horas como mínimo.

Quitar del freezer, verter la ganache de chocolate blanco y colocar en el centro las frambuesas restantes y romper el segundo disco de merengue. Llevar al freezer hasta un ratito antes de servir.

Tuve que hacer una pausa en el relato de mi viaje al frío europeo para generar algunas propuestas frescas para este verano infernal. Con tanto calor, no se me ocurren mejores recetas para explorar que las de helados. Prender el horno es prácticamente una tortura! Ya sea como postres o un gusto a la tarde, acá van dos sabores que probé este fin de semana y quedaron riquísimos.

Los sabores son puramente frutales y naturales, no son como los de heladería obviamente, pero son una manera riquísima de incorporar fruta, refrescarnos y disfrutar de algo dulce.

Como no tengo máquina para hacer helados, en ambas recetas tuve que dedicarle un tiempito a sacar los helados del freezer, revolverlos un poco, volver a meterlos y repetir la rutina varias veces. Pero si tienen una, genial! El trabajo es mucho menor.

Helado de frutilla y yogur

450g frutillas

2/3 T azúcar rubio

1T yogur entero

jugo de limón

Macerar las frutillas cortadas en mitades con el azúcar durante dos horas en la heladera.

Procesarlas con el jugo de limón. Luego agregar el yogur.

Llevar a freezer por una hora y media. Quitar y revolver. Volver a llevar al freezer por otra hora y media, quitar y revolver. Repetir esto 4 o 5 veces. Al no tener una máquina de helado, quedará un poco cristalizado, por lo cual les recomiendo lo saquen unos minutos antes de servir.

Helado de banana y coco

2 bananas

3/4 T leche evaporada*

3/4 T leche de coco

1/4 T azúcar rubio

1/2 T coco rallado

jugo de limón

Poner todos los ingredientes en la procesadora o licuadora. Verter en un molde (acá es cuando agradecemos las veces que guardamos los potes de los helados que compramos) y llevar al freezer repitiendo el mismo procedimiento que el del helado de frutilla.

* La leche evaporada se puede conseguir en Tienda Inglesa ($82) o la pueden hacer casera. Básicamente es leche que calientan en fuego bajo hasta que se evapora la mitad del agua. Les conviene hacerla con una leche gorda para que quede más cremosa.

Espero que les gusten estas recetas, volveré en unos días con más recetas frescas!

Como ya les he contado, me encanta desayunar. Hoy me levanté a media mañana y me preparé estos panqueques. Tengo entendido que en otras ciudades se consigue harina integral para pastelería, pero aquí no, así que estos panqueques no tienen la misma suavidad que tienen los clásicos con harina blanca refinada pero son riquísimos. Si consiguen harina integral para pastelería no duden en usar esa.

Ingredientes:

3/4 T harina integral

3 cdas azúcar rubio o miel

1 1/4 cditas de polvo de hornear

1/4 cdita de sal

1 T ricota

3 huevos

3/4 T yogur natural

ralladura de 1 limón

1/2 cdita vainilla

Mezclar los secos por un lado y los líquidos por otro e incorporarlos. Yo elegí licuarlos y la masa quedó más suave.

Luego calentar una sartén con un poco de manteca y verter de a cucharadas la masa para formar panqueques pequeños.

Es importante que los panqueques no sean muy grandes porque se deshacen fácilmente, entonces mientras sean manipulables con una espátula, será suficiente. Yo los hice de 10 cm más o menos de diámetro.

La masa da como para 12 panqueques, pero si hacen menos, pueden guardarla en la heladera.

En este desayuno, comí mis panqueques con miel por encima (bastante, me encanta!), moras y un jugo de naranja.

 

 

Las sales saborizadas son una pavada y una buenísima opción para darle un toque diferente a las comidas. Se pueden hacer con todo: hierbas, semillas, frutas o verduras secas, hongos, algas, etc. Lo importante es que los ingredientes estén secos, porque así la sal dura más. Por ejemplo, si quieren hacer una sal con aceitunas negras, las cortan en juliana, las llevan a horno bajo de 100-110ºC por 45 a 60 minutos y cuando están crocantes las sacan. Lo mismo con los hongos, tomates secos, etc. En cada ingrediente chequeen el tiempo de horno porque no todos llevan el mismo tiempo.

Para moler todo, lo más práctico es usar un molinillo de café. Si no tienen, pueden usar un mortero, pero lleva bastante más tiempo y paciencia. Sino pueden usar una procesadora pero de mucha potencia.

En esta oportunidad hice una sal marina de romero y limón (pueden usar sal común también).

Ingredientes:

1/2 T de sal marina gruesa

ralladura de un limón

un puñado de romero seco

Rallamos el limón y llevamos la ralladura a horno suave hasta que se seque.

Luego colocamos todos los ingredientes en un mortero (o molinillo o procesadora) y molemos.

Luego la envasamos y la tenemos lista para usar cuando queramos.

Esta sal la podemos usar para condimentar un arroz blanco con aceite de oliva, un pescado o pollo, una ensalada, lo que sea. Yo la usé para condimentar unos papines hervidos a los que les puse aceite de oliva y la sal saborizada por encima.

Además hice un aderezo con yogur deli que les dejo a continuación y va bárbaro con los papines:

1 cda panzona de yogur natural (sin azúcar ni edulcorante)

1 cda de jugo de limón

1/2 cdita de tahine (no se pasen porque es amargo)

un chorrito de aceite de oliva

sal de romero y limón