Archives for posts with tag:

Hoy les voy a pasar la receta para hacer mis galletitas preferidas. Cada vez que se tienten y quieran comprar esas cookies durísimas que venden por ahí: paren, den la vuelta y compren los ingredientes para hacer estas galletitas . Pero no caigan en la comodidad de comprar cookies. Tómense un tiempito (son muuuuy fáciles) y háganlas ustedes mismos. No se pueden arrepentir jamás porque son LO MÁXIMO.

Mi combinación preferida es con chocolate y avellanas, pero ayer tenía almendras y con eso las hice. Luego, pueden probar un montón de otras variantes y encontrar su predilecta, tal vez solo chocolate, o chocolate blanco con nueces, pasas de uva, maní… lo que quieran.

Espero que las prueben y opinen si se justifica el título del post.

COOKIES DE CHOCOLATE Y ALMENDRAS

160 g manteca blanda

250 g azúcar rubio

5 g sal fina (son dos pizcas)

1 huevo

250 g harina

100 g almendras picadas

200 g chocolate amargo (o semi amargo)

Mezclar la manteca con el azúcar. Agregar los demás ingredientes y llevar a heladera por unos 15 minutos.

Luego formar las cookies y colocar en placa enmantecada y enharinada. Llevar a horno precalentado a 200ºC por 15 a 20 minutos.

IMPORTANTE: En cuanto a cantidades, esta vez me salieron 18 galletitas de 5 a 6 cm de diámetro. Y estuvieron en el horno, más o menos, el tiempo que les sugiero en la receta. Si van a hacer galletitas más chicas, estén atentos porque se hacen bastante rápido.

Ayer tuve un té de mujeres y me tocaba llevar algo dulce. En el momento de cocinar, fue súper difícil decidir qué hacer, porque todo lo chocolatoso me daba mucho calor! Me gustaba la idea de hacer algo frutal, así que vichando el libro de Juliana López May, se me ocurrió hacer su receta de tarta de ciruelas.

La masa es exactamente igual a la de la tarta de frutillas y chocolate blanco y a la de chocolate amargo y frutas rojas, y el relleno es súper fácil: pura fruta.

Les dejo los ingredientes y el procedimiento y espero que la prueben. Después me cuentan!

TARTA DE CIRUELAS

Ingredientes:

200 g harina 0000

100 g azúcar impalpable

100 g manteca

1 huevo

1 kg ciruelas

azúcar granulado para espolvorear

manteca

Unir la harina, el azúcar impalpable, la manteca y el huevo y formar la masa. Dejar reposar en la heladera por media hora.

Precalentar el horno a 180ºC.

Lavar las ciruelas y cortarlas por la mitad. Quitarles el carozo y realizar un corte en cada mitad (como en la foto).

Pasados los 30 minutos en la heladera, retirar la masa y forrar un molde previamente enmantecado y enharinado. Llevar 10 minutos al horno. Retirar.

Disponer las ciruelas de manera concéntrica, bien apretadas unas a otras, y poner algunos cubitos de manteca y espolvorear con el azúcar granulado.

Llevar nuevamente al horno hasta que las ciruelas estén cocidas. Inmediatamente luego de sacar del horno, volver a espolvorear con azúcar.

Esta tarta pueden comerla a la hora del té o también como postre, con una bocha de helado de vainilla, crema batida o queso crema.

Todos tenemos recetas súper fáciles que sabemos que gustan y nos pueden sacar de un apuro cuando esperamos amigos en casa y no tuvimos tiempo para mucha innovación. En mi caso, son recetas para el té en general, porque para la cena, lo que casi siempre tengo en la despensa es lo básico para armar un risotto. Pero para la hora del té, mis básicos pueden ser alfajorcitos de maicena, una pasta frola, scones, un budín de limón, una torta de naranja, brownies o unas masitas de vainilla que tengo que pasarles porque son una pavada y muy ricas. Todas recetas de “clásicos” de la hora del té que dependiendo de los ingredientes que tenga, saco de la manga.

Además, desde que empecé este blog siento la obligación de cocinar cuando vienen amigos o voy a lo de alguien, porque me preguntan “Con qué nos vas a esperar?” o “Qué vas a traer?” y luego de cada post, aquellos no involucrados en la historia que cuento me “reprochan” (cariñosamente, claro): “Cuándo nos vas a hacer eso a nosotros?”. Y me encanta! Por eso, hago el esfuerzo por cocinar siempre.

Hace dos fines de semana, vinieron mis amigas “de inglés” a casa a tomar el té con los bombones de sus hijos. Las esperé con un budín de limón, básico, básico, pero que fue un éxito. El día estaba espectacular así que les preparé un té helado con naranja para acompañar este budín.

BUDÍN DE LIMÓN

180 g manteca a temperatura ambiente

130 g azúcar

3 huevos

250 g harina 0000

1 cdita de polvo de hornear

Ralladura de 1 limón

Jugo de 1 limón

Batir la manteca blanda con una cuchara de madera, agregar el azúcar e incorporar los huevos de uno mezclando sin batir. Agregar la ralladura y el jugo de limón y, por último, la harina y el polvo de hornear tamizados.

Colocar la preparación en un molde de budín previamente enmantecado y enharinado. Llevar a horno precalentado a 180ºC durante los primeros 10 minutos y luego bajar el fuego a 170ºC y hornear por 30 minutos más.

Cuando esté listo retirar del horno y enfriar sobre rejilla.

Para la cobertura

Jugo de 1 limón

400 g azúcar impalpable

Mezclar ambos ingredientes hasta formar una crema espesa. Cuando el budín haya enfriado, cubrirlo con este baño y dejarlo que endurezca.

TÉ HELADO CON NARANJA

3 cdas de té negro en hebras (yo usé un English Afternoon Tea, puede ser un ceylán o un Earl Grey o cualquiera que se les ocurra pueda quedar rico)

1 litro de agua caliente

1 litro de agua fría

Azúcar rubio

1 naranja

Hielo

Calentar un litro de agua para infusionar el té. Es importante que saquemos el té al cumplir los tres minutos de infusión, ya que, de lo contrario, la bebida quedará muy amarga. Otra cosa que es importante, es que si están utilizando saquitos de té no “estrangulen” el saquito al retirarlo del agua. Lo único que logramos es que todo lo amargo del té quede en nuestra taza o jarra, en este caso.*

Luego completar con otro litro pero de agua fría. Endulzar con dos o tres cucharadas de azúcar rubio y revolver hasta que disuelva.

Cortar la naranja en rodajas y colocarlas en la jarra. Agregar hielo y llevar a heladera por dos horas por lo menos.

* Este tip lo escuché de la tea blender Inés Berton en una entrevista que le hicieron aquí en Montevideo, hace ya un par de años.

En dos diferentes ocasiones hice estos scones. Ambos deliciosos. El clásico es una receta de Dolli Irigoyen de su programa “Te estoy esperando”. Sin duda es la receta más rica que he probado de scones. Los serví con manteca y mermelada y los acompañé con una limonada endulzada con almíbar de azúcar rubio y jengibre, riquísima.

La otra receta es de Pedro Lambertini, también de su programa de ElGourmet.com, “U.N.O. Único, Natural y Orgánico”. Estos scones son integrales y dulces, pero en su medida justa. Este chef elige que sus recetas sean medianamente dulces y está buenísimo. El único inconveniente es que pueden comer un montón y nunca se van a empalagar.

Les dejo las recetas y espero que agasajen a sus personas queridas con ellas.

SCONES CLÁSICOS

Crema de leche  1/4 Taza

Harina 0000  300 grs.

Huevos  1

Leche  1/4 Taza

Manteca 100 g

Polvo de hornear  1 1/2 cditas.

Sal   Una pizca

Mezclar la manteca con la harina, el polvo de hornear y la sal.

Batir el huevo con la leche y la crema y tomar la masa con las manos.

Estirar con un palote hasta 1 a 2 cm y cortar los scons.

Disponer en una placa enmantecada en un horno precalentado a 180 Cº durante 15 minutos.

SCONES INTEGRALES

Pasas de uva  2/3 Taza

Avena arrollada fina  2 Tazas

Azúcar impalpable Cantidad necesaria

Azúcar rubio  1/2 Taza

Bicarbonato de sodio  1 cda.

Esencia de Vainilla  1 cda.

Harina integral fina  3 Tazas

Leche  1 Taza

Manteca 225 g

Polvo de hornear  15 grs.

Ralladura de 1 naranja

Sal   Una pizca

Poner en un bowl la avena, el azúcar rubio, la harina integral, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio, la sal y la manteca fría.

Integrar los ingredientes hasta obtener un arenado.

Perfumar con ralladura de naranja y la esencia de vainilla.

Unir la preparación con la leche.

Poner en la mesada y colocar por encima las pasas de uva.

Cortar y distribuirlos en una placa para horno aceitada (el aceite puede ser de girasol, arroz, etc. pero no de oliva).

Pintar con crema y espolvorear con azúcar impalpable.

Llevar a horno precalentado a 160°.

El pasado domingo vino mi familia a tomar el té a mi casa. Como me encanta recibir gente, chequeé mi despensa y planifiqué el menú.

Tenía una mermelada deliciosa que me había comprado en Colonia (Se acuerdan? Una artesanal de frutillas, cerezas y frambuesas que compré en “Los Fundadores”), un pan de semillas que había hecho el viernes y unas zanahorias. Entonces hice una Victoria Sponge (la traducción sería “Bizcochuelo Victoria”) usé el pan para hacer unos sandwiches e hice unos pancitos de zanahoria y parmesano.

La “Victoria Sponge” es una torta clásica inglesa nombrada así por la reina Victoria, quien parece comía este bizcochuelo con su 5 o’clock tea. Se hace con dos torteras y se rellena, como si fuera un sandwich, con mermelada y crema doble batida.  En esta oportunidad, no le puse crema.

La receta es del libro “How to eat: The pleasures and principles of good food” (“Cómo comer: Los placeres y principios de la buena comida”) de Nigella Lawson. Ésta es una periodista inglesa que comenzó a escribir de comida para una revista y luego continuó con este libro para después tener exitosos programas de cocina y muchos otros libros publicados. Nigella Lawson además de ser una periodista amante de la comida, es madre, y por lo tanto muy práctica, y esta receta es un ejemplo de ello.

VICTORIA SPONGE

1 1/2 T harina

1/4 T almidón de maíz

1 T más 2 cdas de azúcar

200 g manteca

2 cdas de té de polvo de hornear

1 1/2 cdita vainilla

4 huevos

2 cdas de leche

Precalentar el horno a 180ºC. Enharinar y enmantecar dos torteras redondas de 20 cm de diámetro.

Poner todos los ingredientes, menos la leche, en una procesadora y mezclar.

Chequear que todos los ingredientes estén bien mezclados e ir incorporando la leche a medida que se continúa procesando. La masa tiene que ser suave y de consistencia bastante líquida. Si les parece necesario, agreguen un poco más de leche.

Verter en las torteras y llevar al horno durante 25 minutos. Para enfriarlas, colocar sobre rejilla. Luego untar una de las partes con la mermelada y poner la otra encima. No podemos hacer esto si las tortas no enfriaron por completo.

Para terminar, espolvorear con azúcar impalpable y servir. Esta torta es realmente deliciosa, pero siempre que usen una mermelada de buena calidad, de esas que se pueden comer a cucharadas de lo ricas… es fundamental.

Por otro lado, tenemos los pancitos que son una delicia. La receta es una versión de unos pancitos de zucchini y zanahoria de Pedro Lambertini para la edición de setiembre de la revista de ElGourmet.com (que sigo sin entender por qué dejaron de venderla en Uruguay).

PANCITOS DE ZANAHORIA Y PARMESANO (salen 12 aproximadamente)

2 T harina

1 cda polvo de hornear

2 cdas azúcar

1 T zanahorias ralladas

1/2 T parmesano rallado

3/4 T leche

1/2 T aceite de oliva

2 huevos batidos

Sal gruesa

Colocar en un bowl la harina, el azúcar, la zanahoria y el queso.

Agregar la leche, el aceite y los huevos y mezclar bien.

Llenar hasta 2/3 de los moldes de muffins y espolvorear sal gruesa por encima. Algunos de los comensales, no estuvieron muy afín de masticar los granos de sal gruesa, así que si quieren, pueden poner una cucharadita de sal fina junto con la harina y listo.

Llevar a un horno de 180ºC hasta que estén dorados o que al pincharlos con un palito, salga limpio.

Hasta la próxima!

Como les prometí, les voy a pasar la receta del Spaghetti alla Carbonara que cenamos el sábado pasado y la creme brulee de Earl Grey, que fue el postre.

La receta de la pasta la saqué de Jamie Oliver de su libro “La Cocina Italiana de Jamie”, que fue un regalo de cumpleaños del divino de mi marido.

SPAGHETTI ALLA CARBONARA (para 6p)

Aceite de oliva

6 fetas de panceta

Sal marina y pimienta negra recién molida

700 g spaghetti

6 yemas de huevo

150 ml de crema de leche

150 g queso parmesano

Ralladura de un limón

Perejil

Aceite oliva extra virgen

Calentamos una sartén grande y echamos un chorro de aceite de oliva donde saltearemos la panceta hasta que esté dorada. Mientras tanto ponemos agua a calentar con sal y hacemos la pasta al dente.

Cuando cocino con aceite de oliva, ya sea salteando vegetales o en panes, uso aceite de oliva común, la que no dice nada, ni virgen ni extra virgen. Pero para comer crudo en pastas o ensaladas, compro extra virgen.

En un bowl, batir las yemas, la crema, la mitad del parmesano, la ralladura de limón (no saben qué rico queda el limón en esta preparación!) y el perejil.

Cuando la pasta esté pronta, antes de colarla, reservamos una taza, más o menos, del líquido de cocción y la colamos. Luego incorporamos la pasta a la mezcla de yemas y revolvemos bien. Pasamos todo a la olla donde hicimos la pasta o a donde vayamos a servirla e incoporamos la panceta. En caso que esté demasiado espesa la mezcla, le agregamos un poco del líquido de cocción que separamos (yo lo usé casi todo).

Para servir agregar queso parmesano, pimienta negra recién molida y un buen chorro de aceite de oliva extra virgen.

CREME BRULEE DE EARL GREY (para 6p)

1/2  T de azúcar

2 T crema de leche

3 cdas de té en hebras Earl Grey

5 yemas

Disponer la crema de leche en una cacerola y llevar a hervor.

Retirar del fuego, agregar el té y dejar reposar por 5 minutos.

En un bowl batir las yemas con el azúcar. Verter sobre esta mezcla la crema de leche colada (para sacar las hebras de té) y mezclar bien.

Rellenar los moldes individuales y cocinar a baño María en un horno precalentado de 160ºC por 40 minutos.

Podemos hacer las cremas con anticipación y guardarlas en la heladera hasta el momento de servirlas. Antes de llevarlas a la mesa, espolvorear la superficie con azúcar y quemar con un soplete o plancha de hierro hasta que caramelice.

Hace un par de semanas leyendo el newsletter de Bla me llamó la atención un artículo acerca de una bebida en base a té frío, leche, frutas y tapioca, de origen Taiwanés, que se llama Bubble Tea o “Té de Burbujas” – por las perlas de tapioca que se asemejan a burbujas. (Vean el artículo aquí). 

El mix de los ingredientes me pareció que podía ser una opción interesante para desayunar, así que experimenté y el resultado fue bueno. Tienen que intentarlo un día que no tengan que salir a las corridas porque hay que esperar que se haga la tapioca y que se enfríe el té. Para endulzarlo pueden usar cualquier cosa, yo usé azúcar rubio y miel.

Acá va una versión de Bubble Tea, las combinaciones son infinitas…

(para 2 porciones)

1/4 T de tapioca

1 3/4 T agua (la relación es 7 (agua): 1 (tapioca))

1 T de té de ceylán frío

1 T de leche de soja (puede ser animal o vegetal)

1 T de jugo de mandarinas

1 cdita azúcar rubio

1 cdita miel

Hervir la tapioca en el agua durante 15 minutos, apagar el fuego y dejar reposar por 15 minutos más. La consistencia que van a obtener es gelatinosa.

Mientras tanto hacer el té elegido (yo usé negro, pero puede ser verde también).

Exprimir 2 mandarinas.

Cuando el té esté tibio, verterlo junto con la leche elegida, el jugo de frutas y el azúcar rubio en la licuadora. Mezclar.

Servir la tapioca fría en el fondo de los vasos donde se va a servir la bebida y sobre ésta, verter la mezcla de té. Rectificar dulzor y si quieren le pueden agregar la cucharadita de miel.

Se puede tomar con sorbitos gruesos o bebido con ayuda de una cuchara.

Una de las cosas que más disfruto es cocinar para las personas que quiero. En general aprovecho los fines de semana ya que estoy más distendida, lejos de la vorágine de la semana y puedo aprovechar de todo el ritual de la cocina: preparar los ingredientes, elaborar la receta, servir lo que cociné en la mantelería y vajilla que elijo para la ocasión.

El domingo pasado quise agasajar a los pequeños de la familia. Todos los domingos van mis sobrinos a tomar el té a casa de mis padres, y como dignos niños, aman los dulces. Entonces se me ocurrió hacerles una receta de unas galletitas que me llegaron a mi casilla de correo de mi suscripción a la página de Martha Stewart.

Me encanta esta página. A pesar de que toca varios temas, como decoración, belleza y moda, entre otros, prácticamente no leo otra cosa que recetas. No sólo tiene muchísimas, sino que realmente son muy prácticas y sencillas, pensadas para quien tiene que cocinar a diario (en especial la sección de Everyday food). Además, en fechas especiales como Thanksgiving o Navidad, publican recetas típicamente norteamericanas, como la cranberry sauce o los pumpkin pies, que son divertidísimos de probar (por lo menos para mi).

Una de las especialidades de Martha Stewart son las galletitas. Tiene un libro enteramente dedicado a éstas que se llama “Martha Stewart’s Cookies” y está disponible para comprar en Amazon.com. Pude vicharlo en ese mismo sitio y tiene un montón de variedades súper tentadoras (hay libros de cupcakes, pies, tortas, en fin, de todo!).

Personalmente, me fascina hacer galletitas. Son de las primeras cosas que uno empieza a hacer cuando incursiona en la cocina, junto con las clásicas tortas de manteca y los scons. Además, hay tantos tipos diferentes para hacer, que en cada experiencia encuentro un nuevo sabor.

En este caso, les voy a dejar esta receta que es deliciosa. Son unas galletitas de textura chiclosa, alimonadas y súper dulces. A los niños les encantó que tuvieran azúcar por arriba. Se llaman Old-fashioned Sugar Cookies. Éste es el link directo, pero a continuación les voy traduciendo los ingredientes y procedimientos, porque en la página está en inglés. Espero que las hagan y les queden ricas.

Galletitas de Azúcar “Anticuadas” 

Precalentar el horno a 180ºC.

Cernir 3 tazas de harina, 1 cda de té de bicarbonato de sodio, ¼ cda de té de sal.

Poner 1 ¾ T azúcar, ¼ T de azúcar rubia y 1 cda de té de ralladura de limón en un mixer eléctrico durante 30 segundos. Agregar 100 g de manteca y continuar batiendo durante un minuto, hasta que esté pálido y esponjoso. Agregar los 2 huevos de a uno y 1 cda de té de jugo de limón. Reducir la velocidad e ir agregando la mezcla de los secos gradualmente.

 

Colocar una cucharada de masa en placa enmantecada y enharinada o con papel manteca y separar las galletitas entre sí unos 5 cm porque se agrandan bastante. Luego achatarlas un poco con una cuchara, espolvorear con azúcar, humedecer con unas gotitas de agua y volver a espolvorear con azúcar. 

Cocinar las galletitas hasta que estén doradas, aproximadamente por 15 minutos.

Se pueden guardar en latas hasta 3 días.