Archives for posts with tag: liviano

Hace un par de semanas dos amigas me pasaron dos ideas muy buenas. María, que vive en Barcelona, me comentó que salió a comer y pidió una ensalada que le encantó, llamada “caprina” y me la describió para que la probara. Y la segunda, fue Gaby, quién pasa a diario para ir a trabajar, por una frutería y verdulería que le pareció fantástica y me recomendó sabiamente.

La cuestión es que el lunes fui hasta Avda. Brasil y José Félix Zubillaga a “chusmear” en el local recomendado.

La verdad es que está buenísimo. El local se llama “Miguel Gentile” y tiene todo tipo de frutas y verduras, frescas o congeladas (hay pulpa de maracuyá congelada, que no había visto en ningún lado y está bueno para cuando no encontramos maracuyá fresco), hierbas, brotes, hongos, flores… de todo.

Compré una escarola, dos lechugas romanas (mi favorita), 500 g de tomates perita mini, medio kilo de cebollines y medio de papines, tres zucchinis, 250 g de frutas del bosque congeladas, un pomelo, seis manzanas y cuatro naranjas de jugo. Gasté 346 pesos. No me pareció muy barato, pero hay que tener en cuenta que las frutas rojas congeladas y el maracuyá salen 120 pesos el paquete.

De noche, se me ocurrió prepararme la ensalada en cuestión. La receta original que me pasaron es diferente, pero la adapté a lo que tenía y quedó riquísima.

ENSALADA CAPRINA

Mezcla de verdes (en este caso, escarola y lechuga romana)

Zucchini grillado

Tomates perita

Queso feta

Aceitunas negras

Mermelada de tomate (yo tenía una orgánica de Campo Claro que me gustó mucho)

Cortar los zucchinis transversalmente. Calentar una sartén con un poquito de aceite de oliva y colocar los zucchinis de un lado y el otro, hasta que se “marquen” con las rayas de la sartén.

Disponer los verdes en el plato, rompiéndolos con la mano, encima colocar el tomate cortado en mitades, los zucchinis, el queso feta y las olivas. Rociar con aceite de oliva, sal y pimienta y por encima, poner unas cucharaditas de la mermelada.

Para quienes gustan de lo agridulce, esta ensalada será un éxito.  A mi me encantó.

A la vuelta del fin de semana en Colonia, mi esposo y yo nos desviamos un poco para parar en Colonia Suiza y surtirnos de quesos y otras cosas ricas. Paramos en “Los Fundadores”, una granja a la entrada de Nueva Helvecia (o Colonia Suiza) que nos había recomendado una prima mía, donde venden quesos, embutidos, mermeladas, dulces y conservas artesanales de muy buena calidad y a buen precio. Hay un montón de granjas que venden estos productos, pero éste es el que conozco y me parece bueno para recomendarles, si saben de otros que sean buenos, no dejen de contarme. (Para llegar a este local, deben ir por ruta 1 hasta la entrada a Nueva Helvecia, que tiene una suerte de rotonda, tomar la calle principal -si van hacia Montevideo es a la izquierda- y luego de pasar el pórtico de entrada a la ciudad, en seguida a mano izquierda, siguen unos metros y van a ver el cartel de la foto).

Además de una amplia variedad de estos productos, tienen unas galletitas de origen suizo que se llaman “brislet” que son deliciosas. Sale $50 la bolsita y vale la pena probarlas. 

El kg de queso Colonia y Parmesano, vale $220. Hay quesos colonia saborizados en hormas de un kilo, que valen lo mismo, quesos azules y quesos de cabra en aceite de oliva saborizados (éste último valía $190- sí, es caro, pero en general los quesos de cabra lo son…). Los dulces valen más o menos $90 los de medio kilo.

Nosotros compramos un trozo de queso parmesano riquísimo, una horma de colonia con hierbas que estaba rico, pero creo que era más rico el de horma grande que nos dieron a probar, un frasco de queso semi duro de cabra en aceite de oliva con albahaca (de Establecimiento Martilú, como los que se ven en la foto, arriba de la vitrina) y una mermelada de frutillas, frambuesas y cerezas.

La misma semana que volvimos, unos amigos nos invitaron a su casa y no quisimos caer con las manos vacías. Aproveché el queso de cabra que habíamos comprado e hice una ensalada tipo griega, que les dejo a continuación. Espero que les guste!

ENSALADA GRIEGA

3 tomates

1 pepino

aceitunas negras (cuantas quieran)

200 g queso (en este caso de cabra semiduro, pero en general es feta)

Cortar el pepino en rodajas, el tomate en gajos y poner en un bol. Agregar las aceitunas y el queso y mezclar.

En este caso, no condimenté la ensalada, porque como el queso ya tenía aceite de oliva y albahaca, no era necesario, pero se puede condimentar con aceite de oliva, vinagre y hierbas como orégano y perejil, sal y pimienta.

Además la ensalada “joriátiki” o “campesina” (como la llaman en la cocina griega) lleva 2 morrones verdes y 1 cebolla, pero preferí no ponerle.

Una de las comidas más reconfortantes, especialmente en días fríos, invernales, es la sopa. Toda mi vida me encantó la sopa, al igual que a mi hermana, Sofía, lo cual es raro, porque mi madre es una especia de Mafalda adulta que detesta la sopa. Así que de chicas, tomábamos sopa, pero no era uno de los platos más inspirados de mi mamá, todo lo contrario, no salíamos del caldo con arroz o cabellos de ángel – quiero creer que más de uno tuvo un flashback al leer este tipo de pasta. Tal vez por esta razón, es que nos gusta tanto la sopa, porque cuando la descubrimos, pasó a ser uno de nuestros platos de cabecera.

Hoy mismo se me ocurrió hacer una sopita de verduras a la hora del almuerzo, llegué con un poco de frío y me pareció ideal. La idea de esta sopa es que es sana y fácil, ideal para esta hora del día. La receta es para una persona.

Sopa de boniato, puerro y tomate

2 tazas de caldo de verduras (si es casero, genial, sino usen uno bajo en sodio, que es más sano)

1/2 taza de boniato cortado en cubos

1/2 taza de puerro cortado en rodajas

1/2 taza de tomate cortado en cubos

perejil (o alguna hierba fresca que les guste)

pimienta negra recién molida

Colocar un cucharón de caldo en una ollita y rehogar el boniato y el puerro hasta que se absorba el líquido. Luego agregar el resto del caldo y dejarlo unos minutos hasta que se haga el boniato (que es lo que más demora). Luego, vertemos el tomate cortado en cubitos y dejamos dos o tres minutos. Le ponemos pimienta y la hierba elegida  y está lista.

Noten que esta receta es una muy liviana y sana, la idea es que sea light. Si quisiéramos, podemos agregarle sal y acompañarla con una tostada y algunas hebras de queso derretido en la sopa, pero nos estaríamos alejando un poco del concepto de “liviano”. También podemos agregarle unos fideos de arroz, que son sanísimos y se cuecen enseguida, no necesitan más que tres minutos.

Espero que la prueben y disfruten. Nos vemos en la próxima.