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Esta Semana Santa estuve un par de días en Buenos Aires. Para aquellos que planifican cruzar el charco, les recomiendo algunos lugares donde comer.

El martes al mediodía nos encontrábamos en Palermo Hollywood. Allí hay un montón de lugares tentadores para comer rico, pero una amiga nos había recomendado “Oui-Oui” y allí fue donde almorzamos.

“Oui-oui” se encuentra en Nicaragua esquina Dorrego, pero sobre Nicaragua y media cuadra más hacia Palermo Soho hay otra sucursal en caso que no encuentren lugar. La categoría bajo la cual se ubica, es “Almacén”. Básicamente tienen una oferta de panes, ensaladas, sandwiches, sopas y pastelería.

Mi marido pidió el menú del día, que era una hamburguesa de carne con papas al horno y ensalada de verdes, y una limonada, y valía $A 50 (más o menos $U 200). La hamburguesa era obviamente casera y venía con tomate, lechuga y queso. Bastante básica, pero muy rica. Yo pedí un sandwich vegetariano, que traía espinaca, queso brie, tomates secos y zapallito, también acompañado de papas al horno. Estaba muy rico y me gustó mucho la combinación de sabores, aunque le hubiera agregado más hojas de espinaca. También tomé la limonada que era es-pec-ta-cu-lar!

Un dato divertido de “Oui-oui” es que luego de las 19 horas, hay “saldos” de panadería, y podemos comprar cualquier pan, budín, etc, a mitad de precio.

Si tienen ganas de comer muuuuuy rico y sano, no pueden dejar de parar en una de las tres sucursales de Natural Deli. Se trata de un mercado completísimo que vende productos orgánicos donde también se puede desayunar, almorzar, merendar o cenar, ya que abre de la mañana hasta la noche y tiene una amplia variedad de ofertas sabrosas y originales en su menú, diseñado por el chef Pedro Lambertini (Elgourmet.com).

Mi marido y yo fuimos a las 6 de la tarde al de la calle Laprida y optamos por un jugo “carotenos” (zanahoria, manzana, naranja y jengibre) y un smoothie “reenergizador” (frutas rojas, banana y naranja). Además, pedimos un scon integral, un budín cítrico con nueces y un muffin de chocolate. Todo, todo, todo estaba increíblemente delicioso. Natural Deli es altamente recomendable y una muestra de que se puede comer riquísimo y sano.

Si quieren hacer el jugo “carotenos” en casa, necesitan 1 zanahoria, 1 manzana, 2 naranjas y una moneda de jengibre del espesor que les guste, ya que es bastante fuerte y la cantidad que pongan dependerá del paladar de cada uno.

Una obligación, si van a San Telmo, es ir a La Panadería de Pablo, del chef Pablo Massey (también de Elgourmet.com). Luego de atravesar la espectacular puerta de madera y vidrio, nos encontramos con un local amplio, de piso de madera, paredes blancas, pilares revocados con microcemente alisado y cielorraso técnico a la vista. La cocina está a la vista de los comensales quienes pueden elegir ubicarse en mesas con sillas de madera, o de 4 personas con sillones en cuero bordeaux y mesas de madera; o en mesas alargadas para compartir con butacas individuales igualmente tapizadas. También hay una opción para comer al exterior bajo una pérgola de madera.

La carta (disponible en la página) es muy variada y propone appetizers, ensaladas, pizzas, pastas, tortillas, arroces, carnes y pescados, y pastelería, además de bebidas, desayunos y meriendas.  En esta visita, pedimos la pizza y ensalada del día y estaban buenísimas. Antes que llegara la comida, llevaron un pan ciabatta y una rodaja de foccacia con romero exquisitos, acompañados con un pocillo de aceite de oliva, pimienta y sal.

La masa de la pizza estaba hecha como a mi me gusta, fina, pero no lo suficientemente como para ser crocante. Además se sentía claramente el sabor al aceite de oliva. La pizza del día venía con aceitunas negras, albahaca y jamón crudo crocante. Mi ensalada era de rúcula y espinaca, con peras asadas, queso azul y nueces tostadas: un manjar.

TIP: Si les gusta la cerveza, les recomiendo que vayan a BULLER a probar sus deliciosas cervezas caseras. Fuimos a la sucursal en Recoleta y probamos la “Honey Beer” y la “India Pale Ale”: Delis!

Hace un par de semanas leyendo el newsletter de Bla me llamó la atención un artículo acerca de una bebida en base a té frío, leche, frutas y tapioca, de origen Taiwanés, que se llama Bubble Tea o “Té de Burbujas” – por las perlas de tapioca que se asemejan a burbujas. (Vean el artículo aquí). 

El mix de los ingredientes me pareció que podía ser una opción interesante para desayunar, así que experimenté y el resultado fue bueno. Tienen que intentarlo un día que no tengan que salir a las corridas porque hay que esperar que se haga la tapioca y que se enfríe el té. Para endulzarlo pueden usar cualquier cosa, yo usé azúcar rubio y miel.

Acá va una versión de Bubble Tea, las combinaciones son infinitas…

(para 2 porciones)

1/4 T de tapioca

1 3/4 T agua (la relación es 7 (agua): 1 (tapioca))

1 T de té de ceylán frío

1 T de leche de soja (puede ser animal o vegetal)

1 T de jugo de mandarinas

1 cdita azúcar rubio

1 cdita miel

Hervir la tapioca en el agua durante 15 minutos, apagar el fuego y dejar reposar por 15 minutos más. La consistencia que van a obtener es gelatinosa.

Mientras tanto hacer el té elegido (yo usé negro, pero puede ser verde también).

Exprimir 2 mandarinas.

Cuando el té esté tibio, verterlo junto con la leche elegida, el jugo de frutas y el azúcar rubio en la licuadora. Mezclar.

Servir la tapioca fría en el fondo de los vasos donde se va a servir la bebida y sobre ésta, verter la mezcla de té. Rectificar dulzor y si quieren le pueden agregar la cucharadita de miel.

Se puede tomar con sorbitos gruesos o bebido con ayuda de una cuchara.

Cuando era chica, mi abuela María Lina me decía: “Hay que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo.” Básicamente porque, como todos sabemos, el desayuno es la comida más importante del día pero, además, porque todo lo que comamos inmediatamente antes de irnos a dormir, es probable que lo almacenemos bajo la categoría “rollitos”.

En mi caso, y desde que tengo recuerdo, mi comida favorita es el desayuno. No sólo porque me despierto realmente famélica, sino porque hay algo de ese momento en que uno está entre dormido y despierto, como en cámara lenta, que me invita a disfrutarlo y a comer cosas ricas.

En mis épocas de liceo, hacíamos cadena caminando con mis amigas para ir al colegio que era a dos cuadras de mi casa, por lo cual era la última a quien pasaban a buscar. Siempre, siempre, siempre las hacía esperar. Tengo un problema con el manejo de los tiempos, lo reconozco… El tema es que aunque no me despertara en hora, no podía dejar de desayunar. Era parte de ese ritual al que nunca estuve dispuesta a renunciar.

En esos momentos, mi deleite matutino era un café con leche con tostadas con manteca y miel. Con los años, mi desayuno ha ido cambiando, pero no mi amor por este momento del día. Reconozco que entre semana, tengo que apurarme, pero los sábados y domingos, disfruto de estirar este momento hasta el mediodía en pijamas, tomando mate.

Hoy en día mi menú varía, depende de la estación del año o del antojo que tenga en el momento. En general en verano, tomo un rico jugo de frutas recién hecho o también un buen licuado, y en invierno vuelvo a la bebida caliente. Me gustan mucho los cereales integrales, la granola y el pan integral, por lo cual cualquiera de los tres van variando y metiéndose en mi desayuno.

En esta oportunidad, les voy a contar de dos desayunos puntualmente. Uno otoñal, básico pero lleno de vitaminas (como me gusta a mi) y otro también delicioso, pero de puro antojo.

Hace un par de días, aproveché la época de raíces y cítricos que nos da el otoño, y me hice un jugo delicioso de zanahoria y naranja. Les voy a pasar cómo me gusta a mi, porque les cuento que la verdad es que no me gusta endulzar los jugos y licuados, ni el café o té solos. Si fueran a endulzar éste o cualquier otro jugo de frutas y/o verduras, les recomiendo que usen productos sin refinar y, en lo posible, orgánicos, como por ejemplo azúcar rubio o negro o miel. También se puede hacer un almíbar con azúcar rubio y especias o hierbas que les gusten y lo utilizan para endulzar sus bebidas.

No estoy en contra de endulzar con azúcar refinado, de hecho, va a haber un montón de recetas en este blog para glotones como yo, simplemente les cuento una opción más sana para comer azúcares sin cocer.

 Jugo de zanahorias y naranjas:

(para una persona)

 1 zanahoria pelada

Jugo de 2 naranjas bien dulces

Exprimir las naranjas, cortar la zanahoria y pasarla por la juguera. Mezclar ambos jugos y endulzar a gusto.

Otra bebida que me fascina es el chai. Lo conocí en Barcelona, cuando estaba de visita en lo de mi querida amiga Gaby. Evidentemente no porque fuera algo típicamente catalán, sino porque había más variedades de bebidas a la hora de elegir. A continuación les copio la receta de chai que a mi me gusta. Les cuento que no es una bebida especial para la mañana, de hecho es un té muy reconfortante que va bárbaro en la tarde.

Si no quisiéramos hacer esta versión casera de Chai, podemos adquirirlo en supermercados en su versión en saquito de las marcas Twinings (“Indian Chai” de la línea Voyage) e Inti zen (“Chaman Chai”). Mi favorito cuando compraba en saquito era el de la marca Carmencita (me pareció mucho más especiado que los demás) pero hace unos meses ya que no veo esa variedad en los supermercados. Otra variedad de chai que podemos conseguir es en hebras en La Tienda del Té, bajo el nombre de “Oriental Chai”. No lo he probado, pero de todas maneras le recomiendo a los amantes del té que se den una vuelta por ahí (Roque Graseras esquina Scoseria) porque van a encontrar una gran variedad de tés espectaculares. Si lo prueban, no duden en contarme qué les pareció.

Todos los ejemplos que señalé tienen té negro. La versión que les paso no tiene ningún té, pero si prefieren pueden agregarle negro o verde, como gusten.

 Té Chai

4 tazas de agua

3 semillas de cardamomo

1 cdita de pimienta negra

2 ramas de canela

4 rodajas de jengibre

3 clavos de olor

Leche (puede ser animal o vegetal)

Poner todas las especias a hervir tapadas por 20 minutos. Luego colar, poner la leche a elección y calentar. Quitar del fuego y endulzar con miel a gusto.

Da para varias tazas. Si es para una sola persona, se puede guardar en la heladera tapado y sin agregarle ni la miel ni la leche, y cada vez que se vaya a tomar se calienta con la leche elegida.

Les dejo de yapa la receta de los muffins que aparecen en la foto que van muy bien con este chai.

 Muffins de zanahoria y pasas de uva

 1 ½ T harina

1 cda de té polvo de hornear

½ cda de té bicarbonato de sodio

pizca de sal

½ cdita canela en polvo

½ cdita jengibre en polvo

150 gmanteca

1 T azúcar rubio

1 huevo

2 cdas de té yogur natural

¼ cdita esencia de vainilla

1 ½ T zanahoria rallada

½ T pasas de uva rubias

Mezclar los secos en un bowl y apartar. En otro bowl mezclar la manteca derretida con el azúcar, el huevo, el yogur y la vainilla. Agregar las zanahorias y las pasas a la mezcla de líquidos. Alternar los ingredientes secos con los líquidos. Verter en moldes de muffins o magdalenas y llevar a horno precalentado a 200ºC por 25 a 30 minutos.

Espero que disfruten de estas recetas. Hasta la próxima!