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Este mediodía frío, decidí combatirlo con una sopita de arvejas. La receta es de Jamie Oliver. Usa siempre la misma base de zanahorias, cebollas, apio y ajo y va cambiando los gustos. Es un éxito y súper fácil.

INGREDIENTES (para 2 porciones)

1 zanahoria mediana

1 cebolla chica

1 tallo de apio (no el más grueso)

1 diente de ajo

aceite de oliva

3 T de arvejas congeladas

1/2 litro de caldo de verduras o de gallina

sal y pimienta negra

pipas (semillas de girasol)

Picar en cubitos la zanahoria, la cebolla, el apio y el ajo. Dorar con el aceite de oliva durante 10 minutos. Salpimentar.

Agregar el caldo hirviendo y las arvejas (sin descongelar). Dejar que hierva y mantener calentando por unos minutos.

Licuar y servir con pipas por encima.

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Ayer cenamos esta pasta. Es una versión de una receta que presenta Jamie Oliver en su libro “Meals in minutes”. Espero que les guste.

Ingredientes (para 6p):

250 g queso parmesano

1 brócoli

1 sardina

1 cucharada panzona de alcaparras

1 cdita de pimentón

3 dientes de ajo

tomillo fresco

450 g spaguetti

albahaca fresca

Poner a calentar una caldera con agua.

Cortar los bordes del parmesano y separar. Luego rallar el queso.

Cortar las flores del brócoli y separar. Cortar los tallos y ponerlos en la procesadora.

Agregar en esta la sardina con un poco de su aceite, las alcaparras,  los dientes de ajo y el pimentón.

Una vez que se haya formado una pasta, colocarlo en una sartén profunda con unas cucharadas de aceite de oliva. Agregar los bordes que habíamos separado del queso para saborizar, el tomillo y un vaso del agua hirviendo (de la caldera). Dejar que se cueza a fuego medio, pero revolver de vez en cuando.

Llevar la pasta a una cacerola con agua hirviendo con sal y dejar que se cocine al dente. Luego de los primeros cinco minutos, agregar las flores de brócoli. Al terminar la cocción, colar no sin antes haber separado dos cucharones del líquido de cocción.

Remover los bordes del parmesano de la sartén y agregar la pasta y el brócoli con el líquido de cocción. Agregarle pimienta y un puñado de parmesano rallado.

Para servir agregarle unas hojitas de albahaca y un buen chorro de aceite de oliva extra virgen.

* Como verán, no le agregué nada de sal a la mezcla de tallos, sardina, ajo, etc; porque a mi gusto no necesitaba más que la de los propios ingredientes. Pero depende de su gusto.

Hace un par de días estuve conversando con una amiga que me contaba que sus ensaladas no salen del tomate y la lechuga, y pensé que es una lástima porque las ensaladas son divertidísimas de hacer y nunca nos vamos a aburrir de comerlas porque existen miles de posibilidades.

Entonces se me ocurrió escribir este post, a modo de ayuda para aquellas personas que recién incursionan en el mundo de la cocina o de las ensaladas puntualmente.

Las ensaladas que comemos deberían responder a la estación del año en que estamos. Un buen ejemplo, para mi, es la ensalada de fruta. Estamos todos acostumbrados a que sea de manzana, banana y naranja, y que la frutilla, el kiwi y durazno, aparezcan en algunas versiones más osadas.

¿Por qué en una época como ésta, no hacer una ensalada de cerezas, ciruelas y duraznos? ¿O una de ananá, mango y kiwi? ¿Frutillas, frambuesas y peras? ¿Sandía, melón y uvas? Hay que aprovechar!

Existe una infinidad de combinaciones de frutas para armar ensaladas y me parece que lo mejor es ir probando y aprovechando según la estación, que es cuando más frescas están y más nutrientes tienen.

En el libro “Jamie’s Food Revolution”, Jamie Oliver plantea su filosofía de cómo hacer una gran ensalada.

Propone que, al ir de compras, lo hagamos sin ataduras, pensando en las verduras de estación y pensando en combinar algo suave, algo crocante, hierbas, verdura, queso y un agregado, que pueden ser semillas o nueces tostadas, croutons, etc, que no sólo agregan sabor, sino también textura y en el caso de las semillas y nueces, calcio, proteínas y vitaminas, de acuerdo a cuál se utilice.

Bajo el concepto de “pick and mix” (elige y mezcla), Jamie nos invita a hacer una ensalada deliciosa escogiendo de cada categoría mencionada, una opción.

A estas categorías, les haría una variante. En lugar de “quesos”, elegiría la categoría “cremosos” donde ubicaría las proteínas, porque podemos usar huevo, quesos, tofu o legumbres y por qué no carnes: atún, salmón, pollo, entre otros.

Entonces, resumiendo, podemos darle un giro a la clásica ensalada de tomate y lechuga de varias maneras:

– LO SUAVE: lechuga mantecosa.

– LO CROCANTE: lechuga romana o crespa.

– HIERBAS: tal vez albahaca o perejil (frescos, claro).

– VERDURA: tomate, puede ser el clásico tipo “americano”, perita o cherry.

– CREMOSO: cubos de queso danbo o colonia.

– AGREGADOS: maní tostado, castañas de cajú, semillas de sésamo… etc, etc.

No quiero ser reiterativa, pero las opciones son infinitas. Podría escribir miles de posts acerca de las ensaladas, pero prefiero darles las herramientas para incursionar en casa y luego, ejemplos concretos de ensaladas que pruebo y hago.

En el caso de las hierbas, es cuestión de probar cuáles nos gustan más y con qué nos gusta comerlas (albahaca, perejil, menta, cilantro, eneldo, romero, tomillo, orégano, etc, etc, etc).

Además, podemos incorporar arroz, pasta, quinoa o cous cous y experimentar con “agregados” como aceitunas, pasas de uva, orejones o tomates secos.

También podemos incorporar frutas frescas y combinarlas con vegetales, o hacer ensaladas tibias, pero piano, piano. Empecemos “tuneando” la clásica ensalada que hacemos diariamente y eligiendo frutas y verduras de estación. Van a ver que enloquecen con las posibilidades!

Como les prometí, les voy a pasar la receta del Spaghetti alla Carbonara que cenamos el sábado pasado y la creme brulee de Earl Grey, que fue el postre.

La receta de la pasta la saqué de Jamie Oliver de su libro “La Cocina Italiana de Jamie”, que fue un regalo de cumpleaños del divino de mi marido.

SPAGHETTI ALLA CARBONARA (para 6p)

Aceite de oliva

6 fetas de panceta

Sal marina y pimienta negra recién molida

700 g spaghetti

6 yemas de huevo

150 ml de crema de leche

150 g queso parmesano

Ralladura de un limón

Perejil

Aceite oliva extra virgen

Calentamos una sartén grande y echamos un chorro de aceite de oliva donde saltearemos la panceta hasta que esté dorada. Mientras tanto ponemos agua a calentar con sal y hacemos la pasta al dente.

Cuando cocino con aceite de oliva, ya sea salteando vegetales o en panes, uso aceite de oliva común, la que no dice nada, ni virgen ni extra virgen. Pero para comer crudo en pastas o ensaladas, compro extra virgen.

En un bowl, batir las yemas, la crema, la mitad del parmesano, la ralladura de limón (no saben qué rico queda el limón en esta preparación!) y el perejil.

Cuando la pasta esté pronta, antes de colarla, reservamos una taza, más o menos, del líquido de cocción y la colamos. Luego incorporamos la pasta a la mezcla de yemas y revolvemos bien. Pasamos todo a la olla donde hicimos la pasta o a donde vayamos a servirla e incoporamos la panceta. En caso que esté demasiado espesa la mezcla, le agregamos un poco del líquido de cocción que separamos (yo lo usé casi todo).

Para servir agregar queso parmesano, pimienta negra recién molida y un buen chorro de aceite de oliva extra virgen.

CREME BRULEE DE EARL GREY (para 6p)

1/2  T de azúcar

2 T crema de leche

3 cdas de té en hebras Earl Grey

5 yemas

Disponer la crema de leche en una cacerola y llevar a hervor.

Retirar del fuego, agregar el té y dejar reposar por 5 minutos.

En un bowl batir las yemas con el azúcar. Verter sobre esta mezcla la crema de leche colada (para sacar las hebras de té) y mezclar bien.

Rellenar los moldes individuales y cocinar a baño María en un horno precalentado de 160ºC por 40 minutos.

Podemos hacer las cremas con anticipación y guardarlas en la heladera hasta el momento de servirlas. Antes de llevarlas a la mesa, espolvorear la superficie con azúcar y quemar con un soplete o plancha de hierro hasta que caramelice.

Hoy les voy a dejar una sopa que es un almuerzo espectacular. Súper nutritivo y sano e ideal para amantes de las lentejas. Yo la hice la noche anterior y la recalenté (en ollita) al momento de comerla, como a todos los guisos y preparaciones con legumbres que recalentados son más ricos. Recuerden que hay que dejar remojando las lentejas en agua durante 8 horas antes de hacerlas, así que manejen esos tiempos también.

La receta es de un libro de uno de mis chefs preferidos, Jamie Oliver, que se llama “Jamie’s Food Revolution” (“La Revolución de la Comida de Jamie”). Jamie Oliver es un chef inglés que ha tenido varios programas de televisión y ha publicado muchísimos libros, siempre con el objetivo de querer motivar a las personas a cocinar más. Con el tiempo se ha puesto nuevos objetivos como por ejemplo enseñar a los niños y cocineras de las escuelas a disfrutar el acto de cocinar y a alimentarse mejor.

En 2009 Jamie lanza su programa “The ministry of food” (”El Ministerio de la Comida”) donde comienza su lucha contra los malos hábitos alimenticios de los británicos y contra la obesidad, intentando dejar de lado la comida para llevar y los fast food para educarlos en la comida casera, saludable y deliciosa. A su vez, fomenta a sus amigos y familiares a que aprendan sus recetas y las pasen a sus conocidos, a modo de “evangelizar” los buenos hábitos alimenticios.

Continúa su labor en el programa “Jamie Oliver’s Food Revolution” (“La Revolución de la Comida de Jamie Oliver”) donde expande su tarea a los estadounidenses y gana, debido a su excelente trabajo, un premio TED en el 2010. (Vale la pena que escuchen su discurso, lo pueden encontrar con subtítulos en 42 idiomas, éste es el link.)

El libro “Jamie’s Food Revolution” empieza con una introducción que incluye una promesa donde el dueño del libro debe prometer aprender una receta de cada capítulo y enseñársela personalmente a dos o más amigos o familiares quienes luego deberán pasarla también.

Por este blog, les paso la primera receta, no es cara a cara, pero espero que por lo menos tres de ustedes la hagan y me lo comenten, así habré cumplido mi promesa!

SOPA DE LENTEJAS Y ESPINACA

(Para 6 personas)

2 zanahorias

2 tallos de apio

2 cebollas medianas

2 dientes de ajo

1 ¾ l caldo de verduras o pollo

aceite de oliva

un trozo de 2cm de raíz de jengibre

chile fresco a gusto

10 tomates cherry

2 T de lentejas

7 T de espinaca

sal gruesa (si es marina mejor)

pimienta

1 T de yogur natural

Pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas. Cortar los apios. Pelar y picar las cebollas y el ajo. Poner el caldo en una olla y calentarlo hasta que hierva. Poner dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio, agregar las verduras cortadas y revolver con cuchara de madera. Cocinar por 10 minutos con la tapa inclinada, hasta que las zanahorias estén blandas y la cebolla dorada.

Mientras tanto pelar y cortar en rodajas el jengibre. Quitarle las semillas al chile y cortarlo. Quitarle los cabitos a los tomates y cortarlos a la mitad.

Agregarle el caldo hirviendo a la sartén junto con las lentejas, el jengibre, el chile y los tomates. Revolver y llevar a punto de hervor. Disminuir el fuego y dejar hirviendo por 10 minutos más con la tapa puesta o hasta que las lentejas estén cocidas. Agregar la espinaca cortada y continuar cocinando por 30 segundos más.

Para servir la sopa:

Sazonar con sal y pimienta. Se puede servir así o se puede licuar (yo no la licué, pero es a su gusto). Servir con una cucharada de yogur.

Espero que la prueben y les guste tanto como a mi.