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(Este post está especialmente escrito para las compañeras de trabajo de mi hermana, Sofi, quienes por medio de ella, me reclaman -con mucha razón- que escriba en el blog.)

Decidí que voy a intentar congelar por un tiempo mi adicción a comprar libros de cocina y explotar al máximo los que ya tengo. Por eso, ayer preparé esta cena usando dos recetas del libro “Mis sabores preferidos” de Juliana López May.

La entrada eran unas peras con roquefort y almendras que al principio fueron categóricamente rechazadas por dos de los cuatro comensales. Pero luego de probarlas, fueron un éxito. En el libro, Juliana propone este plato con avellanas, pero tenía almendras y las reemplacé. El plato principal fueron unos ñoquis de avena y ricota, del mismo libro, que también son realmente deliciosos y muy fáciles de hacer.

PERAS AL ROQUEFORT (Para 4 porciones)

4 peras

70 g almendras (u otra nuez)

100 g queso azul

ciboulette

sal y pimienta

aceite de oliva

Cortar las peras en mitades y ahuecarlas. Cortar una pequeña base a las peras para poder apoyarlas en la asadera y salpimentar.

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Mezclar el queso, las almendras y el ciboulette y disponer en el centro de las peras. Rociar con aceite de oliva y llevar a horno precalentado a 200ºC hasta que las peras estén tiernas, pero que no se deshagan.

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ÑOQUIS DE AVENA Y RICOTA

500 g ricota (yo compré la de La Italiana que es excelente, si es de súper, compro Talar)

2 huevos

2 tazas de avena instantánea

Harina (para la mesada)

Nuez moscada

Sal y pimienta

Para servir:

50 g tomates secos hidratados

1 atado de rúcula

50 g parmesano

hojas de perejil

Aceite de oliva

Colocar en un bowl la ricota, los huevos, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Mezclar y añadir la avena. Poner la masa sobre la mesada enharinada. Formar cilindros y cortar los ñoquis de 2 cm de espesor aproximadamente.

Tengan cuidado con la cantidad de harina. Yo simplemente la usé para formar los cilindros. Si nos pasamos de harina, los ñoquis quedan hechos un mazacote.

Cocinar en agua con sal hasta que suban a la superficie. Sacarlos y dorarlos en una sartén con aceite de oliva, los tomates secos hidratados cortados en tiritas, el perejil y la rúcula. Rectificar sal y pimienta y servir con el parmesano rallado.

 

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Este verano me propuse aprender a hacer asados. Toda la vida viví en casa con parrillero y tuve estufa a leña, pero más que prender el fuego para calentar el hogar, nunca lo había hecho para cocinar a la parrilla. Creo que siempre nos descansamos en que alguien hará el asado y además, por más que me gusta la carne, no soy fanática de los asados en sí mismos. Me encanta la reunión y el ambiente, pero la comida que generalmente se hace no es lo que más me gusta.

Por esta razón, decidí aprender yo misma e innovar un poco la clásica parrilla. Tuve al mejor maestro (mi cuñado) y además me llevé de viaje el libro “Siete fuegos” de Francis Mallmann. Más allá de los recientes episodios en torno a este chef argentino (ya sea el del festival gastronómico de Montreal o los problemas impositivos en Pueblo Garzón) y las eternas críticas que recibe, yo creo que es muy bueno en lo que hace, sus recetas son deliciosas y 100% factibles -que es muy importante-. La mayoría de las recetas de este libro se pueden hacer en horno común o sea que no es excluyente que tengan parrilla para tenerlo.

Después de la clase teórico-práctica acerca de cómo prender el fuego, qué madera usar (piña o ramitas, primero, después astilla para que prenda el fuego y leña de monte para que haga brasa) y cómo hacer “nudos” con el papel de diario colaboraban con un buen resultado, me vi encendiendo una verdadera fogata. Me encantó. Creo que desperté un costado piromaníaco…

En fin, hice tres asados donde la verdad es que fui más cabeza pensante y organizadora que ejecutora. Primero, ¡qué calor se pasa al lado de la parrilla! Y segundo, siempre los hombres querían tomar la posta del asado…  Como tanta experiencia no tengo y arruinar un asado es gravísimo, me aproveché un poco de esto. Siempre prendía el fuego y organizaba, pero terminaba dirigiendo la orquesta más que nada.

En el primer asado hicimos un pollo al limón con chimichurri siguiendo la receta del libro de Mallmann y zapallo al rescoldo (a las brasas, que según explica el chef argentino, deben cubrir en toda su superficie a la verdura entera).

El segundo asado fue clásico, clásico -era el del 31-, pero hice un pan de campo con aceite de oliva (va la receta al final), una salsa criolla para picar mientras salían los chorizos y la molleja, una ensalada de zucchinis, limón, albahaca, menta y parmesano (todas recetas de Siete Fuegos) y una ensalada de tomate, pepino, queso danbo y aceitunas.

Salsa criolla

 

Ensalada de tomate, pepino, danbo y aceitunas

El tercer asado fue en el que dos mentes femeninas dominaron y solo ocuparon un rincón de la parrilla con unas picanhas -deliciosas, por cierto- y el resto con verduras y una plancha que usamos para hacer la entrada o picada que constaba de pan “a la chapa”, tomates asados con aceto, cebollas salteadas y ajo asado. La primera impresión a los ojos masculinos fue que el asado era pura verdura y que faltaban las papas chips (?!), pero la verdad es que les encantó todo a todos.

Cebollas a la plancha

Parrilla

PAN DE CAMPO (del libro “Siete Fuegos” de Francis Mallmann)

15 g levadura fresca

1 T agua tibia

500 g harina

1 cda sal gruesa

1 cda azúcar

1/2 T aceite de oliva

Disolver la levadura en media taza de agua tibia.

Poner la harina, la sal y el azúcar en un bol, añadir la levadura disuelta, el aceite de oliva y la media taza restante de agua tibia y mezclar hasta que se unan.

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Agregar hasta una taza más de harina, según sea necesario, para formar una masa que no sea pegajosa. Pasarse a la mesada enharinada y amasar durante 10 a 12 minutos, hasta que la consistencia sea lisa y elástica. Transferir a un bol enharinado, cubrirla con un lienzo húmedo y dejar en un lugar cálido para que leve durante aproximadamente una hora, hasta que duplique su volumen.

Enharinar una superficie de trabajo. Aplastar la masa con el puño. Extenderla para formar un rectángulo de aproximadamente 20 cm de ancho por 38 cm de largo y 2 cm de espesor. Humedecer la superficie ligeramente con un poco de agua y arrollarla a lo largo para formar un cilindro, emparejando los lados con las palmas de las manos. Colocar en una placa enharinada, cubrir con un lienzo húmedo y dejar levar nuevamente alrededor de una hora, hasta que casi se haya duplicado.

Hacer 4 o 5 cortes en diagonal de 1 cm de profundidad, en la parte superior de la masa. Humedecer con agua y espolvorear con un poquito de harina.

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Llevar a horno de barro o común precalentado a 180º por 45 minutos hasta que la corteza esté crocante y el pan suene hueco al golpearlo en la base. Dejar enfriar sobre una rejilla.

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He probado varias recetas de masa de tarta integral y en general se desgrana o, para que esto no suceda, se usa también harina blanca. Esta receta es perfecta. La receta está basada en una de “Mi primer libro de recetas”  de Juliana López May.

Les dejo los ingredientes y pasos para que la prueben.

200 g harina integral fina (yo la compro en Mercado Verde porque la que venden en general en los supermercados no es tan fina)

100 g manteca

1 huevo

2 cdas de azúcar rubio

1 pizca de sal

1 cda panzona de semillas de sésamo (o las que tengan en casa)

Mezclar la harina, el azúcar y la sal y deshacer con las manos la manteca hasta conseguir un arenado. Agregar las semillas y unir con el huevo hasta lograr una masa homogénea. Envolverla en film y dejar descansar por 35 minutos. Estirar la masa, rellenar -y tapar si hacen torta- y llevar a horno moderado.

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El pasado jueves 15 de agosto una de mis chefs preferidas vino a Uruguay a dar una clase de cocina, presentar un libro y cocinar un almuerzo en el restorán Jacinto.  Yo me anoté en la clase y la experiencia fue espectacular. Ella es tal como la imaginaba: sencilla, amable y espontánea.

Hacía una semana me había anotado junto con mi querida Uke a la primera clase (de varias, según entendí) de Juliana en Montevideo y aún no tenía su último libro “Mis sabores preferidos”. Cuatro días después el divino de mi marido me lo regaló, y allá caímos en Jacinto (Peatonal Sarandí esquina Alzáibar) las dos ilusionadísimas de conocerla, 15 minutos antes que comenzara la clase y con nuestros libros bajo el brazo para que nos firmara.

mis sabores preferidos

Nos ubicamos en la primera fila, pedimos una copa de Malbec de Emilia Nieto Senetiner y esperamos con ansias conocer a Juliana. Mientras esperábamos que llegaran todas las inscriptas a la clase, ella conversó con todas y nos convidaron con dos tipos de mini bruschettas: unas con aceite de oliva, tomates cherry, mozzarella de búfala y albahaca y las otras con aceite de oliva, zucchinis rallados, ralladura de limón y menta.

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Fue una clase demostrativa e interactiva, muy descontracturada en la que pudimos ver, oler y tocar todo lo que preparó.

El menú consistía de una entrada, plato principal, postre e infusión.

La entrada era una ensalada de quinoa con zanahorias caramelizadas, cebolla colorada, cilantro y queso de cabra con una vinagreta de aceite de oliva y lima acompañada de una galletita de zanahoria, cebolla y sésamo, deliciosa.

El plato principal eran unas cintas con salsa de hongos (portobello, champignon y del bosque hidratados) y pan crocante con almendras, limón y tomillo que sirvió con parmesano y rúcula fresca.

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De postre preparó una torta húmeda de polenta, limón, almendras y peras caramelizadas que era una explosión de sabor. Para acompañarla hizo rápidamente un queso crema endulzado con azúcar impalpable. Y, por último, una infusión de limón y naranja con jengibre, cedrón y menta que sirvió caliente junto con el postre.

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Luego, cenamos y nos fuimos con todas las recetas; felices y con ganas de volver a la próxima clase.

Hoy les voy a dejar la receta de las galletitas que las preparó Uke ayer y le quedaron riquísimas.

GALLETAS DE ZANAHORIA Y SÉSAMO

INGREDIENTES:

1 cebolla blanca mediana rallada finita

1 zanahoria grande rallada finita

1/2 T de semillas de sésamo tostado

1 T aceite de oliva

50 g manteca

sal

harina (cantidad suficiente)

PROCEDIMIENTO:

Precalentar el horno a 180ºC.

Rallar la cebolla y zanahoria y agregar las semillas, manteca, aceite de oliva y sal.

Luego agregar harina de a poco hasta obtener una masa suave y maleable.

Estirar formando galletas desparejas o “lenguas deformes alargadas” (así dice en la receta, eran como triángulos alargados).

Colocar sobre una placa de horno, pinchar y hornear hasta que estén doradas.

Dejar enfriar sobre una rejilla por completo para que no se humedezcan al guardarlas.

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Algunos tips que nos dejó para estas galletas fueron que luego de cocidas las podemos congelar y que esta misma masa puede utilizarse para hacer grisines o masa de tarta.

 

 

Estos muffins son riquísimos, pero -según mi marido- no muy dulces. Es verdad. Creo que estamos tan acostumbrados a comer cosas hiper dulces que cuando lo que probamos tiene menos azúcar, nos parece raro.

Efectivamente no son tan dulces como los muffins que colgué hace unos meses, pero son deliciosos y excelentes como opción para desayunar.

La receta es una versión de unos muffins de café de Heidi Swanson, una bloguera norteamericana. Su blog se llama “101 cookbooks” y comenzó escribiéndolo porque se dio cuenta que tenía más de 100 libros de cocina, pero cocinaba lo mismo una y otra vez. Así se decidió a dejar de comprar libros para empezar a hacer las recetas que ya tenía en su biblioteca y escribir sobre ellas, y sus resultados, en ese espacio.

Ahora ya tiene sus propios libros escritos. Su cocina es por sobre todas las cosas sana y natural. En el libro “Super Natural Cooking (2007)” (que es el que yo tengo) habla de cómo cambiar la despensa de los norteamericanos. Propone sustituir las harinas refinadas, aceites, azúcares, etc. por productos integrales, más nobles y saludables. Debido a su origen, acá no encontramos todas las opciones que propone, pero sí muchas (por suerte cada vez más) así que no es del todo imposible seguir sus consejos. Además de este libro, otros títulos de Swanson son “Super Natural Everyday (2011)” y “Cook: A Fresh Approach to the Vegetarian Kitchen (2004)”.

Los dejo con la receta de los muffins. Como les decía al principio, son levemente dulces e ideales para un rico desayuno. La masa es bastante líquida y quedan húmedos. Les recomiendo que los dejen enfriar bien antes de comer, o sea, háganlos con tiempo (al día siguiente son más sabrosos aún).

INGREDIENTES

2 T harina integral fina

2 cditas polvo para hornear

1/2 cdita sal

1 1/4 T nueces picadas

1 cda sopera panzona de cacao

100 g manteca

3/4 T azúcar rubio

2 huevos

2 cditas de vainilla

1 T yogur natural (yo uso el Claldy porque no tiene ni azúcar ni edulcorante)

puré de 3 bananas

Mezclar la harina, el polvo de hornear, la sal, las nueces y el cacao.

En otro bowl batir la manteca hasta que esté cremosa. Agregar el azúcar y luego los huevos de a uno.

Agregar la vainilla, el yogur y las bananas.

Incorporar los secos lentamente.

Verter la mezcla en moldes de muffins hasta los 3/4 de su altura.

Llevar a horno precalentado a 180ºC por 25 minutos. Es importante que tengan en cuenta que esta masa no solo tiene cacao sino que es de harina integral, por lo que será difícil que se den cuenta cuándo los muffins están dorados. Por las dudas luego de los primeros 20 minutos, pinchen uno de los muffins o vayan rigiéndose por el aroma.

Sacar del horno y enfriar sobre una rejilla hasta el momento de consumir. Los pueden guardar en tupper o lata hasta 3 o 4 días.

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Hoy les voy a dejar una sopa que es un almuerzo espectacular. Súper nutritivo y sano e ideal para amantes de las lentejas. Yo la hice la noche anterior y la recalenté (en ollita) al momento de comerla, como a todos los guisos y preparaciones con legumbres que recalentados son más ricos. Recuerden que hay que dejar remojando las lentejas en agua durante 8 horas antes de hacerlas, así que manejen esos tiempos también.

La receta es de un libro de uno de mis chefs preferidos, Jamie Oliver, que se llama “Jamie’s Food Revolution” (“La Revolución de la Comida de Jamie”). Jamie Oliver es un chef inglés que ha tenido varios programas de televisión y ha publicado muchísimos libros, siempre con el objetivo de querer motivar a las personas a cocinar más. Con el tiempo se ha puesto nuevos objetivos como por ejemplo enseñar a los niños y cocineras de las escuelas a disfrutar el acto de cocinar y a alimentarse mejor.

En 2009 Jamie lanza su programa “The ministry of food” (”El Ministerio de la Comida”) donde comienza su lucha contra los malos hábitos alimenticios de los británicos y contra la obesidad, intentando dejar de lado la comida para llevar y los fast food para educarlos en la comida casera, saludable y deliciosa. A su vez, fomenta a sus amigos y familiares a que aprendan sus recetas y las pasen a sus conocidos, a modo de “evangelizar” los buenos hábitos alimenticios.

Continúa su labor en el programa “Jamie Oliver’s Food Revolution” (“La Revolución de la Comida de Jamie Oliver”) donde expande su tarea a los estadounidenses y gana, debido a su excelente trabajo, un premio TED en el 2010. (Vale la pena que escuchen su discurso, lo pueden encontrar con subtítulos en 42 idiomas, éste es el link.)

El libro “Jamie’s Food Revolution” empieza con una introducción que incluye una promesa donde el dueño del libro debe prometer aprender una receta de cada capítulo y enseñársela personalmente a dos o más amigos o familiares quienes luego deberán pasarla también.

Por este blog, les paso la primera receta, no es cara a cara, pero espero que por lo menos tres de ustedes la hagan y me lo comenten, así habré cumplido mi promesa!

SOPA DE LENTEJAS Y ESPINACA

(Para 6 personas)

2 zanahorias

2 tallos de apio

2 cebollas medianas

2 dientes de ajo

1 ¾ l caldo de verduras o pollo

aceite de oliva

un trozo de 2cm de raíz de jengibre

chile fresco a gusto

10 tomates cherry

2 T de lentejas

7 T de espinaca

sal gruesa (si es marina mejor)

pimienta

1 T de yogur natural

Pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas. Cortar los apios. Pelar y picar las cebollas y el ajo. Poner el caldo en una olla y calentarlo hasta que hierva. Poner dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio, agregar las verduras cortadas y revolver con cuchara de madera. Cocinar por 10 minutos con la tapa inclinada, hasta que las zanahorias estén blandas y la cebolla dorada.

Mientras tanto pelar y cortar en rodajas el jengibre. Quitarle las semillas al chile y cortarlo. Quitarle los cabitos a los tomates y cortarlos a la mitad.

Agregarle el caldo hirviendo a la sartén junto con las lentejas, el jengibre, el chile y los tomates. Revolver y llevar a punto de hervor. Disminuir el fuego y dejar hirviendo por 10 minutos más con la tapa puesta o hasta que las lentejas estén cocidas. Agregar la espinaca cortada y continuar cocinando por 30 segundos más.

Para servir la sopa:

Sazonar con sal y pimienta. Se puede servir así o se puede licuar (yo no la licué, pero es a su gusto). Servir con una cucharada de yogur.

Espero que la prueben y les guste tanto como a mi.

 

Hace una semana me regalaron el primer libro de la chef argentina Juliana López May. Me moría por tenerlo porque soy fan absoluta de su cocina y de hecho lo había regalado, pero aún no tenía una copia para mí, así que cuando mi amiga Uke me lo dio, salté de alegría.

Es un libro que puede ser atractivo para todo el mundo. Incluso para aquellos que en su vida se pusieron un delantal. No sólo porque tiene unas imágenes y un diseño siniguales sino que sus recetas son tan simples, únicas y completas a la vez, que le da ganas de comprarlo hasta al cocinero más perezoso.

“Mi primer libro de recetas” es femenino, dulce, sincero y muy tentador. Toda su estética nos invita a leerlo detenidamente apreciando el contenido de las recetas y la presentación de sus platos, que es fundamental para la autora, y a comprender lo que la cocina y la comida significan para ella.

Sigo a Juliana desde “Good food” y “Naturalmente Juliana” en el canal Elgourmet.com. Siempre me sedujo su sencillez y rusticidad para cocinar. Tiene muchísimo respeto por los ingredientes que utiliza y los aprovecha siempre en su mayor esplendor y para darle a nuestro cuerpo sus mejores beneficios.

Este libro tiene varios capítulos que además de recetas, tratan de viajes, vajilla y mercados, entre otros temas. Está organizado por tipos de comida incluyendo copetines y recetas de familia. Creo que un libro de esta chef no podía comenzar de otra manera que no fuera con bebidas. Tal vez fue por un tema de orden lógico, pero siempre me atrajeron sus jugos, infusiones y tragos porque son muy originales y sabrosos.

Si les gusta la cocina simple, sana y rústica, quieren aventurarse en platos muy sabrosos y originales o no son grandes cocineros y buscan recetas fáciles de hacer, les recomiendo este libro. Yo lo amo.

La primera receta que hice fue la sopa de remolachas. Es una pa-va-da. Sumarle aceto a la receta es una excelente idea pero para mi gusto resultó demasiado ácida. Si no prefieren los sabores muy fuertes, les recomiendo que cambien la taza de aceto por media de aceto y media de agua o caldo. También probé las frutas secas con curry y sal de mar (imperdibles y altamente adictivas) y el pie de manzana que también es muy fácil de hacer y queda espectacular. Las tres recetas son muy ricas y sencillas. Los invito a que las vean en la página web de Juliana (copio los links a cada receta debajo). Ahí van a encontrar muchas recetas y van a entender lo que les cuento de ella. A cocinar!

http://www.julianalopezmay.com/copetin/14-frutas-secas-con-curry-y-sal-de-mar.html

http://www.julianalopezmay.com/postres-y-cafe/143-pie-de-manzana.html (para ver esta receta se van a tener que registrar)

http://www.julianalopezmay.com/sandwiches-y-sopas/75-sopa-de-remolachas-.html