Esta ensalada la hice ayer después de que mi marido me llamara al mediodía para avisarme que estaba volviendo de una mañana a puro deporte. Así fue como se me ocurrió hacerle una comida saludable y nutritiva para recuperarse de la jornada.

INGREDIENTES:

1 T de quinoa

300 g calabacín

Hojas de espinaca

Un puñado de almendras

1 limón

Aceite de oliva

Sal marina gruesa

Por un lado, corté la calabaza en cubos y la llevé al horno con aceite de oliva y sal marina gruesa. También pueden agregarle unas hierbas para saborizar.

Después preparé la quinoa. Como mencioné en otro post, es muy importante lavar la quinoa tres veces antes de cocinarla. Yo la coloco en un cernidor y debajo del chorro de agua de la canilla. La muevo mucho -bastante- mientras la lavo y luego la pongo en una cacerola con el doble de volumen de agua. (Está lista cuando queda hinchada como en la foto).

Luego de que la calabaza y quinoa están listas, solo queda pasarlas a un bowl, agregarle unas hojas de espinaca, almendras tostadas y saladas cortadas en trozos grandes y zest de limón. Rectificar sazón y agregar un chorro de aceite de oliva.

Esta ensalada es muy sencilla y sabrosa, y fundamentalmente a prueba de paladares tradicionales como el de mi esposo.

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