Hace un par de semanas, un jueves gélido, hice un guiso de lentejas para esperar a los hermanos de mi marido y sus parejas a cenar. Confesé ese día, y vuelvo a hacerlo hoy, que fue el primer guiso de lentejas que hice en mi vida. He comido miles de guisos de lentejas deliciosos y caseros, pero nunca hechos por mi.

La verdad es que tomé los ingredientes que tenía en casa e hice un sofrito que seguramente no sea el típico de estos guisos, pero les aseguro que es muy sabroso. Les dejo los ingredientes y el procedimiento de mi guisito.

Ingredientes (para 6 personas):

2 T de lentejas o lentejones

Agua

2 hojas de laurel

150 g panceta en fetas

Aceite de oliva

1 cebolla

2 dientes de ajo

1 chile

2 cebollas de verdeo

2 tallos de apio

2 tomates sin piel ni semillas

1 cdita de sal

1 cdita de pimentón

3 chorizos

1/2 vaso de vino tinto

500 ml de salsa de tomate

2 zanahorias ralladas

Procedimiento:

Primero, dejé en remojo las lentejas durante 8 horas mínimo en el doble de volumen de agua que de lentejas.

Después me deshice del agua de remojo y las puse en una olla con bastante agua y las hojitas de laurel.

Las dejé cocinando a fuego lento hasta que estuvieran tiernas pero no del todo cocidas. Mientras que se cocinaban, fui quitando con una cuchara la espuma que comenzaba a salir en la superficie del agua.

En otra olla coloqué la panceta cortada en cubos con un chorro de aceite de oliva. Cuando la grasa de la panceta comenzó a derretirse y apenas se empezó a dorar, coloqué la cebolla, el ajo, el chile, la cebolla de verdeo, el apio y los tomates, todo cortado en cubitos.

Después, puse sal, pimentón, el chorizo y el vino, y dejé que el alcohol se evaporara y el sofrito cobrara consistencia.

Luego, agregué la salsa de tomate, la zanahoria y las lentejas. Tapé la olla y dejé que se cociera todo.

Aparte, hice 2 tazas de arroz aromatizado Urumati (o basmati) para acompañar.

Si pueden hacerlo el día antes, mejor aún, porque, como es sabido, los guisos son más ricos al otro día.