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El día que le cociné estos ñoquis a unos amigos que vinieron a cenar a mi casa, no pude sacar fotos del procedimiento ni de los platos terminados, pero no quería dejar de compartir esta receta con ustedes en este 29 porque son riquísimos y muy fáciles.

Yema: 1 unidad
Calabaza: 1 kg
Sal y pimienta: a gusto
Manteca: 50 g
Harina: 1 ¼ Tazas

Hacer un puré de calabaza y agregarle los demás ingredientes. Mezclar hasta que quede homogéneo. Es una masa bastante líquida, por lo que, para hacer los ñoquis, debemos tomar la masa con cucharita y volcarla en agua hirviendo (no caliente, hirviendo). Están listos cuando suben como cualquier otro ñoqui.
Para la manteca de salvia, colocar dos cucharadas soperas de manteca con tres o cuatro hojitas de salvia. Luego que se derrita, colocar los ñoquis en la sartén para que tomen el sabor. Luego, servir y a disfrutar.

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Los días de lluvia me divierte mucho hacer conservas. En esta oportunidad quise aprovechar los duraznos de estación e inmortalizarlos en una deliciosa mermelada. Además, había comprado una vaina de vainilla así que la aproveché para darle un sutil aroma a esta conserva. También podríamos usar unas monedas de jengibre en lugar de vainilla, seguro queda bueno.

Si quieren que sus dulces se mantengan por varios meses, tienen que esterilizar los frascos y seguir un procedimiento de envasado apropiado. En mi caso, esterilicé los frascos (hirviéndolos, junto con las tapas, con paños en el fondo de la olla y entre los frascos mismos) pero sé que la mermelada se va a consumir próximamente, por lo cual no seguí un procedimiento estricto para envasarla.

Ingredientes:

1 kg duraznos

1 vaina de vainilla

500 g azúcar

1 1/2 T agua

Procedimiento:

Pelar y cortar los duraznos en cubos. Llevar a una olla con la vaina, el azúcar y el agua a fuego bajo.

Dejar hasta que tome la consistencia de una mermelada (a mi me llevó una hora, revolviendo de vez en cuando).

Envasar.

Ayer tuve un té de mujeres y me tocaba llevar algo dulce. En el momento de cocinar, fue súper difícil decidir qué hacer, porque todo lo chocolatoso me daba mucho calor! Me gustaba la idea de hacer algo frutal, así que vichando el libro de Juliana López May, se me ocurrió hacer su receta de tarta de ciruelas.

La masa es exactamente igual a la de la tarta de frutillas y chocolate blanco y a la de chocolate amargo y frutas rojas, y el relleno es súper fácil: pura fruta.

Les dejo los ingredientes y el procedimiento y espero que la prueben. Después me cuentan!

TARTA DE CIRUELAS

Ingredientes:

200 g harina 0000

100 g azúcar impalpable

100 g manteca

1 huevo

1 kg ciruelas

azúcar granulado para espolvorear

manteca

Unir la harina, el azúcar impalpable, la manteca y el huevo y formar la masa. Dejar reposar en la heladera por media hora.

Precalentar el horno a 180ºC.

Lavar las ciruelas y cortarlas por la mitad. Quitarles el carozo y realizar un corte en cada mitad (como en la foto).

Pasados los 30 minutos en la heladera, retirar la masa y forrar un molde previamente enmantecado y enharinado. Llevar 10 minutos al horno. Retirar.

Disponer las ciruelas de manera concéntrica, bien apretadas unas a otras, y poner algunos cubitos de manteca y espolvorear con el azúcar granulado.

Llevar nuevamente al horno hasta que las ciruelas estén cocidas. Inmediatamente luego de sacar del horno, volver a espolvorear con azúcar.

Esta tarta pueden comerla a la hora del té o también como postre, con una bocha de helado de vainilla, crema batida o queso crema.

Tuve que hacer una pausa en el relato de mi viaje al frío europeo para generar algunas propuestas frescas para este verano infernal. Con tanto calor, no se me ocurren mejores recetas para explorar que las de helados. Prender el horno es prácticamente una tortura! Ya sea como postres o un gusto a la tarde, acá van dos sabores que probé este fin de semana y quedaron riquísimos.

Los sabores son puramente frutales y naturales, no son como los de heladería obviamente, pero son una manera riquísima de incorporar fruta, refrescarnos y disfrutar de algo dulce.

Como no tengo máquina para hacer helados, en ambas recetas tuve que dedicarle un tiempito a sacar los helados del freezer, revolverlos un poco, volver a meterlos y repetir la rutina varias veces. Pero si tienen una, genial! El trabajo es mucho menor.

Helado de frutilla y yogur

450g frutillas

2/3 T azúcar rubio

1T yogur entero

jugo de limón

Macerar las frutillas cortadas en mitades con el azúcar durante dos horas en la heladera.

Procesarlas con el jugo de limón. Luego agregar el yogur.

Llevar a freezer por una hora y media. Quitar y revolver. Volver a llevar al freezer por otra hora y media, quitar y revolver. Repetir esto 4 o 5 veces. Al no tener una máquina de helado, quedará un poco cristalizado, por lo cual les recomiendo lo saquen unos minutos antes de servir.

Helado de banana y coco

2 bananas

3/4 T leche evaporada*

3/4 T leche de coco

1/4 T azúcar rubio

1/2 T coco rallado

jugo de limón

Poner todos los ingredientes en la procesadora o licuadora. Verter en un molde (acá es cuando agradecemos las veces que guardamos los potes de los helados que compramos) y llevar al freezer repitiendo el mismo procedimiento que el del helado de frutilla.

* La leche evaporada se puede conseguir en Tienda Inglesa ($82) o la pueden hacer casera. Básicamente es leche que calientan en fuego bajo hasta que se evapora la mitad del agua. Les conviene hacerla con una leche gorda para que quede más cremosa.

Espero que les gusten estas recetas, volveré en unos días con más recetas frescas!