Este fin de semana estuvo muy quieto en cuanto a mi actividad culinaria ya que mi marido y yo nos fuimos con amigos al campo y, como es costumbre, el menú fue planificado y ejecutado por los hombres y no fue otro que “asado”. Por ende, las mujeres nos dedicamos a conversar y disfrutar del clima espectacular que tuvimos estos últimos dos días.

Por eso, les voy a dejar un plato súper sencillo que preparé para un almuerzo de la semana pasada que fue lenguado con limón y cebolla acompañado de cous cous.

No soy una gran cocinera de pescado, básicamente porque no siempre me gustó. Cuando era una niña, me obligaban a comerlo, lo cual generó en mí un cierto rechazo hasta que fui adulta. Ahí recién, descubrí los mariscos y eventualmente el pescado y ahora, me encanta. No sólo por su sabor, sino porque es muy sano y fácil de cocinar.

Últimamente estoy comprando un lenguado fresquísimo que me traen a casa, prácticamente directo del barco pesquero. Es una delicia absoluta y sale $220 el kilo. Lo recibo fileteado y envasado al vacío.  Los chicos que lo venden, aún no se establecieron físicamente en un local, por lo cual no les puedo dejar un contacto, pero ni bien lo tenga, se los voy a pasar.

Hoy los dejo con imágenes y paso a paso de esta receta. Es muy simple, ideal para un almuerzo rápido ya que no requiere de mucha preparación y el pescado se cuece rápido.

LENGUADO CON LIMÓN Y CEBOLLA

Disponer los filetes de lenguado en una fuente previamente rociada con aceite de oliva.

Cortar medio limón y una cebolla en rodajas y poner encima del pescado.  Rociar con el jugo del medio limón que queda, salpimentar y agregarle perejil picado.

Llevar a horno moderado por 20 minutos aproximadamente o hasta que la carne esté blanca y se separe fácilmente.

Para el cous cous:

Poner a hervir una taza de agua. Disponer una taza de cous cous en un bowl y cuando hierva el agua, echarla sobre éste.

Condimentar a gusto y servir.

* Las maneras de condimentar cous cous son infinitas. Esta vez no quise agregarle sabores muy invasivos porque el pescado estaba hecho de una manera muy sencilla. Pero podemos agregarle cualquier sabor que nos guste y también hidratarlo con, por ejemplo, caldo en lugar de agua.