El pasado domingo vino mi familia a tomar el té a mi casa. Como me encanta recibir gente, chequeé mi despensa y planifiqué el menú.

Tenía una mermelada deliciosa que me había comprado en Colonia (Se acuerdan? Una artesanal de frutillas, cerezas y frambuesas que compré en “Los Fundadores”), un pan de semillas que había hecho el viernes y unas zanahorias. Entonces hice una Victoria Sponge (la traducción sería “Bizcochuelo Victoria”) usé el pan para hacer unos sandwiches e hice unos pancitos de zanahoria y parmesano.

La “Victoria Sponge” es una torta clásica inglesa nombrada así por la reina Victoria, quien parece comía este bizcochuelo con su 5 o’clock tea. Se hace con dos torteras y se rellena, como si fuera un sandwich, con mermelada y crema doble batida.  En esta oportunidad, no le puse crema.

La receta es del libro “How to eat: The pleasures and principles of good food” (“Cómo comer: Los placeres y principios de la buena comida”) de Nigella Lawson. Ésta es una periodista inglesa que comenzó a escribir de comida para una revista y luego continuó con este libro para después tener exitosos programas de cocina y muchos otros libros publicados. Nigella Lawson además de ser una periodista amante de la comida, es madre, y por lo tanto muy práctica, y esta receta es un ejemplo de ello.

VICTORIA SPONGE

1 1/2 T harina

1/4 T almidón de maíz

1 T más 2 cdas de azúcar

200 g manteca

2 cdas de té de polvo de hornear

1 1/2 cdita vainilla

4 huevos

2 cdas de leche

Precalentar el horno a 180ºC. Enharinar y enmantecar dos torteras redondas de 20 cm de diámetro.

Poner todos los ingredientes, menos la leche, en una procesadora y mezclar.

Chequear que todos los ingredientes estén bien mezclados e ir incorporando la leche a medida que se continúa procesando. La masa tiene que ser suave y de consistencia bastante líquida. Si les parece necesario, agreguen un poco más de leche.

Verter en las torteras y llevar al horno durante 25 minutos. Para enfriarlas, colocar sobre rejilla. Luego untar una de las partes con la mermelada y poner la otra encima. No podemos hacer esto si las tortas no enfriaron por completo.

Para terminar, espolvorear con azúcar impalpable y servir. Esta torta es realmente deliciosa, pero siempre que usen una mermelada de buena calidad, de esas que se pueden comer a cucharadas de lo ricas… es fundamental.

Por otro lado, tenemos los pancitos que son una delicia. La receta es una versión de unos pancitos de zucchini y zanahoria de Pedro Lambertini para la edición de setiembre de la revista de ElGourmet.com (que sigo sin entender por qué dejaron de venderla en Uruguay).

PANCITOS DE ZANAHORIA Y PARMESANO (salen 12 aproximadamente)

2 T harina

1 cda polvo de hornear

2 cdas azúcar

1 T zanahorias ralladas

1/2 T parmesano rallado

3/4 T leche

1/2 T aceite de oliva

2 huevos batidos

Sal gruesa

Colocar en un bowl la harina, el azúcar, la zanahoria y el queso.

Agregar la leche, el aceite y los huevos y mezclar bien.

Llenar hasta 2/3 de los moldes de muffins y espolvorear sal gruesa por encima. Algunos de los comensales, no estuvieron muy afín de masticar los granos de sal gruesa, así que si quieren, pueden poner una cucharadita de sal fina junto con la harina y listo.

Llevar a un horno de 180ºC hasta que estén dorados o que al pincharlos con un palito, salga limpio.

Hasta la próxima!