Es fascinante hacer pan casero: ver cómo el fermento y la masa crecen, es único. Hay tantas variedades de pan que uno nunca puede aburrirse. Podemos probar varios tipos y luego repetir nuestros preferidos.

En esta oportunidad, probé un pan blanco de semillas que sirvió de cena de un viernes de noche, desayuno con mermelada y queso crema al día siguiente y de merienda, para hacer sandwiches, el domingo.

Este pan de semillas es una receta de Juliana López May, pero cambié las semillas que propone la chef, por las que tenía en mi casa. Esta receta da para dos panes. Como les decía, el primero lo comí con aceite de oliva, tomate y sal y unas hojitas de albahaca en la noche del viernes, y el segundo, el domingo siguiente que vino mi familia a casa y lo corté en rodajas para hacer sandwiches con jamón y queso.  Para mantenerlo fresco, esperé a que enfriara y lo envolví en papel film. Se mantuvo perfecto.

PAN DE SEMILLAS (2 panes)

Para la esponja:

1 T de agua tibia

25 g de levadura fresca

1/2 T de harina

Para la masa:

800 g harina

275 g semillas (sésamo integral, lino dorado y chía)

10 g sal fina

Aceite de oliva

Agua

Hacer la esponja poniendo en un bowl la harina, la levadura y el agua tibia más una cucharada de azúcar blanco.

Dejarlo aproximadamente 15 minutos hasta que veamos que la levadura empezó a actuar.

Colocar en un bowl la harina, las semillas y la sal. Hacer un hueco en el centro y poner la esponja junto con el aceite de oliva e ir incorporando agua tibia hasta formar una masa suave y lisa.

Terminar de amasar en la mesada. Dejar descansar por 30 minutos, volver a amasar y darle forma a los panes. Cocinar en horno fuerte por 30 minutos.