Una de las comidas más reconfortantes, especialmente en días fríos, invernales, es la sopa. Toda mi vida me encantó la sopa, al igual que a mi hermana, Sofía, lo cual es raro, porque mi madre es una especia de Mafalda adulta que detesta la sopa. Así que de chicas, tomábamos sopa, pero no era uno de los platos más inspirados de mi mamá, todo lo contrario, no salíamos del caldo con arroz o cabellos de ángel – quiero creer que más de uno tuvo un flashback al leer este tipo de pasta. Tal vez por esta razón, es que nos gusta tanto la sopa, porque cuando la descubrimos, pasó a ser uno de nuestros platos de cabecera.

Hoy mismo se me ocurrió hacer una sopita de verduras a la hora del almuerzo, llegué con un poco de frío y me pareció ideal. La idea de esta sopa es que es sana y fácil, ideal para esta hora del día. La receta es para una persona.

Sopa de boniato, puerro y tomate

2 tazas de caldo de verduras (si es casero, genial, sino usen uno bajo en sodio, que es más sano)

1/2 taza de boniato cortado en cubos

1/2 taza de puerro cortado en rodajas

1/2 taza de tomate cortado en cubos

perejil (o alguna hierba fresca que les guste)

pimienta negra recién molida

Colocar un cucharón de caldo en una ollita y rehogar el boniato y el puerro hasta que se absorba el líquido. Luego agregar el resto del caldo y dejarlo unos minutos hasta que se haga el boniato (que es lo que más demora). Luego, vertemos el tomate cortado en cubitos y dejamos dos o tres minutos. Le ponemos pimienta y la hierba elegida  y está lista.

Noten que esta receta es una muy liviana y sana, la idea es que sea light. Si quisiéramos, podemos agregarle sal y acompañarla con una tostada y algunas hebras de queso derretido en la sopa, pero nos estaríamos alejando un poco del concepto de “liviano”. También podemos agregarle unos fideos de arroz, que son sanísimos y se cuecen enseguida, no necesitan más que tres minutos.

Espero que la prueben y disfruten. Nos vemos en la próxima.